La empatía
La empatía es una destreza básica de la comunicación interpersonal que permite el entendimiento entre las personas. Es fundamental para comprender en profundidad el mensaje del emisor y en consecuencia establecer un diálogo. Ser empático se traduce como ser capaz de “leer” emocionalmente a los demás. La empatía es como un radar social que permite la navegación en el mar de las relaciones humanas. De no prestar atención a la información que nos brinda difícilmente se llegue a buen puerto. Debemos tener en cuenta que esta información que leemos en las personas que nos rodean no es solamente verbal. Existen mecanismos no verbales que requieren incluso mayor interpretación que los verbales: tono de voz, gestos, postura corporal, mirada, silencio, y que deben necesariamente ser decodificados ya que muchas veces la verdad se revela en ellos y no en la comunicación verbal.
Para proceder con empatía no es necesario estar de acuerdo con los demás, ni asumir las posturas ajenas como propias dejando de lado las creencias individuales. Es posible ser empático con alguien con quien estamos en total desacuerdo, sólo basta respetar la posición ajena y aceptar sus motivos como legítimos. Mahatma Gandhi sostenía que “las tres cuartas partes de las miserias y malos entendidos en el mundo terminarían si las personas se pusieran en los zapatos de sus adversarios y entendieran su punto de vista”. El líder indio actuó en consecuencia y así su llamada “resistencia pacífica” condujo al país a la liberación.
Según Berlo, “cuando afirmamos que conocemos a alguien, queremos decir algo más que reconocerlo físicamente al verlo. Queremos decir que podemos predecir acertadamente que creerá ciertas cosas y no otras, que se conducirá en cierta forma y no en otra, que reaccionará de determinada manera y sólo así. (...) Cuando desarrollamos expectativas, cuando hacemos predicciones, estamos suponiendo que poseemos habilidad en lo que los sicólogos llaman: empatía: la facultad de proyectarnos en la personalidad de otros” (105)
Berlo define la empatía como: “el proceso a través del cual llegamos a las expectativas, a las anticipaciones de los estados psicológicos del hombre” (105). Para ejemplificar toma el juego de ajedrez, que requiere habilidades empáticas. “Un buen jugador de ajedrez, sostiene, desarrolla expectativas sobre las consecuencias de sus conductas y actúa en consecuencia con estas expectativas. Prevé la forma en que habrá de reaccionar el otro (a menudo con varias jugadas de antelación). Delibera antes de mover un peón. Se dice a sí mismo: “Si muevo este peón, mi contrincante probablemente tomará mi caballo con su alfil; pero si lo hace yo le daré jaque mate a su rey con mi reina”, etcétera” (106).
David Berlo, El proceso de la comunicación Introducción a la teoría y a la práctica, Ateneo, Bs. As. 2002. (Ed. orig. 1960)
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