miércoles, 27 de octubre de 2010

Cambios de actitud en el control del estrés

Karl Marx hizo una aguda observación acerca de uno de los potenciales riesgos de la cultura capitalista, afirmando que es la manera en que el trabajador percibe su trabajo. El veía en el énfasis sobre la productividad y el lucro un proceso alienante para el trabajador, en el que terminaría por perder de vista el valor intrínseco y el placer del trabajo. La idea que el trabajo se va transformando inevitablemente en frustrante, tedioso y falto de significado personal, creando de esta manera estrés y gran insatisfacción, parece tener sentido hasta que tomamos en consideración a los japoneses.
Los japoneses, emergiendo de una cultura diferente, con diferentes actitudes, no consideran a la empresa japonesa como un lugar triste, monótono, sino como un organismo familiar. Esta disposición de ánimo permite interpretar el ambiente de manera diversa y no sorprende entonces que el estrés sea poco común en los lugares de trabajo de Japón. Estas variables sociales demuestran cuán poderoso puede ser el condicionamiento mental para controlar el estrés. La investigación moderna está tomando ejemplo de esta realidad transcultural desarrollando estrategias mentales para trabajadores bajo estrés. Según el enfoque actual, para controlar mejor la respuesta fisiológica al estrés hay que trabajar sobre la mente.
La evaluación inicial que hace la mente sobre un suceso estresante es fundamental para el manejo orgánico en el estrés. El objetivo del enfoque "cognitivo" de mediación en el estrés es identificar los esquemas de pensamiento que provocan o exacerban el estrés. Una vez identificados, se intenta sustituir los viejos y destructivos esquemas de pensamiento, por otros nuevos y constructivos. El método se aplica a problemas tan diversos como cefaleas, divorcio, dificultad en el trabajo y enfermedades cardíacas. Todavía se desconoce la efectividad de este procedimiento. Por ahora, lo que parece razonable es que la mejor manera de controlar el estrés se dé a nivel psicológico. La tarea es la de entrenar la mente para que no mande la señal desencadenante al sistema autónomo.


De Cuestiones de la mente de Michael Gazzaniga

viernes, 22 de octubre de 2010

Variación individual en respuesta a los agentes estresantes

La gente varía enormemente en su respuesta a situaciones estresantes. Algunas personas salen ilesas después de las experiencias horribles de la guerra o después de ver diez films seguidos de Jerry Lewis. No es posible medir el estrés simplemente evaluando el estímulo o el suceso en sí. El alcance del estrés depende de cómo interpreta cada individuo cada experiencia negativa. Gran parte de lo que sabemos sobre el estrés nos llega a través del intento de descifrar esas variables psicológicas que intervienen.
Una de las variables que surgen de las recientes investigaciones es la distinción entre el estrés constructivo y el destructivo. El primero es el que aparece cuando una situación particular es vista como un desafío y el individuo percibe la posibilidad real de ganar, sea material, emocional o espiritualmente. En el segundo, el individuo que lo experimenta tiende a acentuar la posibilidad de pérdida. Por lo tanto, las respuestas constructivas y destructivas dependen del contexto. Una evaluación positiva puede ser evidente en cierto contexto situacional, pero no en otro. Hoy se sabe que estos dos estados diferentes de estrés están asociados con dos estados cerebrales diferentes, identificables.
Cuando alguien se siente amenazado por una pérdida, se hace evidente la respuesta de estrés completa, con niveles elevados de neurotransmisores y cortisol. Cuando alguien percibe una situación como un desafío, aunque haya niveles altos de neurotransmisores, no hay aumento de cortisol. En consecuencia, la persona desafiada no está bajo el riesgo de los efectos somáticos que se producen cuando aumentan los niveles de cortisol. La persona que vive en medio de acontecimientos estresantes que toma como desafíos, puede tener mucho éxito, mientras otro que ve en los mismos acontecimientos una amenaza, puede ser destruido por el estrés.

De  Cuestiones de la mente de Michael Gazzaniga